Eso es lo que significa. Philip Kapleau, ” El despertar del Zen”

Cosmos-Wallpaper-HD

El pianista Vladimir Horowitz cuenta sobre una vez que tocó una composición contemporánea disonante para un auditorio privado. Cuando hubo terminado, alquien le preguntó:

– No logro entender el sentido de esta composición, Mr. Horowitz. ¿Podría explicarlo, por favor?

Sin proferir una palabra, Horowitz tocó de nuevo la composición mientras miraba a quien había hecho la pregunta y le decía:

– ¡Eso es lo que significa!

Anuncios

LA MANZANA – Ana María Shua.

listening_room

                                                     La Chambre d’Écoute. René Magritte.

La flecha disparada por la ballesta precisa de Guillermo Tell parte en dos la manzana que está a punto de caer sobre la cabeza de Newton. Eva toma una mitad y le ofrece la otra a su consorte para regocijo de la serpiente. Es así como nunca llega a formularse la ley de gravedad.

VANIDAD. Ramiro A. Calle.

optical4

Era un hombre exepcionalmente vanidoso y que aún en las cosas más simples quería llamar la atención.

Se encontró con un joven y le dijo:
– Tengo un tambor tan enorme que su sonido se puede escuchar a más de mil kilómetros.

El estudiante repuso sonriente:
– Pues, amigo, yo tengo una vaca de tamaño tan descomunal que cuando anda y apoya las patas delanteras, luego tarda todo un día en apoyar las patas traseras.

El hombre protestó:
– ¡No puede haber vacas tan grandes!

Y el estudiante dijo:
– ¿Ah no?
– Entonces, dime, ¿de dónde crees que sacan la piel para hacer tu tambor?

EL EMPERADOR DE CHINA – Marco Denevi.

 

01

Cuando el emperador Wu Ti murió en su vasto lecho, en lo más profundo del palacio imperial, nadie se dio cuenta. Todos estaban demasiado ocupados en obedecer sus órdenes. El único que lo supo fue Wang Mang, el primer ministro, hombre ambicioso que aspiraba al trono. No dijo nada y ocultó el cadáver. Transcurrió un año de increíble prosperidad para el imperio. Hasta que, por fin, Wang Mang mostró al pueblo el esqueleto pelado, del difunto emperador. ¿Veis? -dijo – Durante un año un muerto se sentó en el trono. Y quien realmente gobernó fui yo. Merezco ser el emperador.

El pueblo, complacido, lo sentó en el trono y luego lo mató, para que fuese tan perfecto como su predecesor y la prosperidad del imperio continuase.